"Dulce hogar Biar", per Antón Miralles

Tras unas brevisimas horas en Bilbao, junto a mis hijos, la ciudad que he idealizado desde siempre, mi centro del Universo, ha cambiado, para mal, hasta convertirse en una ciudad casi agresiva, donde la mayoría de la gente vive si no asustada, aterrada en muchos aspectos, debido a esa palabra siniestra que vamos a tardar mucho tiempo en olvidar: COVID.